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Guía Clínica Ampliada: Dispepsia e Infección por Helicobacter pylori

Dispepsia e Infección por Helicobacter pylori

Guía Clínica Ampliada y Profunda: Diagnóstico y Manejo

Versión 2026 • Basada en ACG • AGA • ASGE • ESGE • Maastricht VI/Florence
1 Definición y Epidemiología

Definición de la Dispepsia

La dispepsia es un síndrome clínico caracterizado por dolor o malestar crónico o recurrente centrado en el abdomen superior (epigastrio). Sus síntomas cardinales incluyen dolor epigástrico, ardor epigástrico, plenitud posprandial molesta y saciedad precoz. Puede acompañarse de náuseas, vómitos y eructos excesivos. Es fundamental distinguir la dispepsia de la pirosis y la regurgitación, síntomas predominantes de la ERGE, aunque ambas condiciones pueden coexistir en el mismo paciente.

20-30%
Prevalencia global de dispepsia en la población adulta
75%
Casos corresponden a dispepsia funcional (sin causa orgánica)
4.4 Billones
Personas infectadas por H. pylori a nivel mundial (≈50% de la población)

Clasificación de la Dispepsia

Desde el punto de vista etiológico, la dispepsia se clasifica en dos grandes categorías. La dispepsia orgánica o secundaria comprende los casos en los que se identifica una causa estructural, metabólica o bioquímica que explica los síntomas, siendo las más frecuentes la úlcera péptica (5-10%), la ERGE, el cáncer gástrico, la enfermedad biliar y la pancreatitis crónica. La dispepsia funcional (DF) se diagnostica cuando los síntomas persisten en ausencia de una enfermedad orgánica demostrable mediante endoscopia, y constituye la forma más prevalente, representando aproximadamente el 70-75% de todos los casos.

Epidemiología de la Infección por H. pylori

Helicobacter pylori es una bacteria gramnegativa, microaerófila, con forma de espiral, que coloniza la mucosa gástrica. Su prevalencia varía ampliamente según la región geográfica y el nivel socioeconómico: en países de altos ingresos afecta al 20-40% de la población, mientras que en países en desarrollo puede superar el 70-80%. La transmisión es principalmente fecal-oral u oral-oral, y la adquisición ocurre predominantemente en la infancia. En América Latina, la prevalencia se estima entre el 50% y el 70% de la población general.

Información Crítica

H. pylori es el principal agente etiológico de la gastritis crónica activa, la úlcera péptica y el adenocarcinoma gástrico. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) lo clasifica como carcinógeno de Grupo 1 (definitivamente carcinogénico para humanos).

2 Fisiopatología de la Dispepsia y H. pylori

Mecanismos Fisiopatológicos en la Dispepsia Funcional

La fisiopatología de la dispepsia funcional es compleja y multifactorial. No existe un único mecanismo que explique todos los casos, lo que refleja la heterogeneidad del síndrome. Los principales mecanismos identificados incluyen alteraciones en la motilidad gastroduodenal, hipersensibilidad visceral, inflamación duodenal de bajo grado y disfunción del eje cerebro-intestino.

Mecanismo Fisiopatológico Descripción Prevalencia en DF
Retraso del vaciamiento gástrico Enlentecimiento del tránsito del contenido gástrico hacia el duodeno 25-35%
Alteración de la acomodación gástrica Fallo en la relajación del fondo gástrico tras la ingesta 35-45%
Hipersensibilidad visceral Percepción anormal del dolor a estímulos fisiológicos (distensión, ácido) 30-40%
Inflamación duodenal de bajo grado Infiltración de eosinófilos y mastocitos en la mucosa duodenal 40-50%
Disfunción del eje cerebro-intestino Procesamiento central anormal de señales viscerales; asociación con estrés y ansiedad Variable

Patogenia de la Infección por H. pylori

H. pylori posee múltiples factores de virulencia que le permiten colonizar y persistir en el ambiente hostil del estómago. La ureasa descompone la urea en amoniaco y CO₂, neutralizando el ácido local. Las adhesinas (BabA, SabA) facilitan la unión a la mucosa gástrica. La citotoxina vacuolizante A (VacA) induce vacuolización celular y apoptosis. El gen A asociado a citotoxina (CagA), presente en las cepas más virulentas, es inyectado en las células epiteliales a través de un sistema de secreción tipo IV, desencadenando inflamación intensa y mayor riesgo de úlcera y cáncer gástrico.

Colonización de la Mucosa Gástrica

H. pylori penetra la capa de moco, se adhiere al epitelio gástrico y establece infección crónica. La respuesta inmune es insuficiente para erradicarla espontáneamente.

Gastritis Crónica Activa

Inflamación persistente de la mucosa gástrica con infiltrado de neutrófilos y células mononucleares. Puede ser antral (predominante), corporal o pangástrica.

Alteración de la Secreción Ácida

La gastritis antral inhibe la somatostatina, aumentando la gastrina y la hipersecreción ácida (favorece úlcera duodenal). La gastritis corporal reduce la secreción ácida (favorece úlcera gástrica y cáncer).

Progresión a Complicaciones

Dependiendo del patrón de gastritis, la virulencia bacteriana y los factores del huésped, la infección puede progresar a úlcera péptica, linfoma MALT o adenocarcinoma gástrico.

Consideración Importante

No todos los infectados por H. pylori desarrollan enfermedad clínica. Solo el 10-15% desarrollará úlcera péptica y menos del 1% cáncer gástrico a lo largo de su vida. Los factores del huésped (genética, respuesta inmune) y ambientales (dieta, tabaco) modulan el resultado clínico.

3 Evaluación Clínica y Signos de Alarma

Presentación Clínica de la Dispepsia

La dispepsia se manifiesta con síntomas localizados en el epigastrio que pueden ser continuos o intermitentes. Los síntomas más frecuentes son el dolor epigástrico, la plenitud posprandial (sensación desagradable de que los alimentos permanecen en el estómago) y la saciedad precoz (incapacidad de terminar una comida de tamaño normal). Síntomas acompañantes como náuseas, vómitos y eructos son frecuentes. Los síntomas suelen relacionarse con la ingesta de alimentos, aunque no siempre de forma consistente.

Signos y Síntomas de Alarma (Red Flags)

La identificación de signos de alarma es el paso más crítico en la evaluación inicial, ya que su presencia obliga a realizar una endoscopia digestiva alta (EDA) de forma prioritaria para descartar patología orgánica grave, especialmente cáncer gástrico.

Prioridad 1 - Crítico: Signos de Alarma que Requieren Endoscopia Urgente
Pérdida de peso involuntaria no explicada (>10% del peso corporal)
Disfagia progresiva (dificultad para tragar sólidos y/o líquidos)
Odinofagia (dolor al tragar)
Sangrado gastrointestinal evidente (hematemesis, melena, rectorragia)
Anemia ferropénica sin causa explicada
Vómitos recurrentes y persistentes
Masa abdominal palpable o linfadenopatía (ej. ganglio de Virchow)
Antecedentes familiares de primer grado de cáncer gástrico o esofágico
Inicio de síntomas después de los 55-60 años (según contexto local)

Criterios de Roma IV para Dispepsia Funcional

Los criterios de Roma IV (2016) son el estándar diagnóstico internacional para la dispepsia funcional. Requieren la presencia de uno o más síntomas durante los últimos 3 meses, con inicio al menos 6 meses antes del diagnóstico, en ausencia de enfermedad orgánica demostrable mediante endoscopia.

Subtipo (Roma IV) Síntomas Predominantes Frecuencia Mínima
Síndrome de Distrés Posprandial (SDP) Plenitud posprandial molesta y/o saciedad precoz molesta (suficientemente severas para impactar actividades habituales) ≥3 días a la semana
Síndrome de Dolor Epigástrico (SDE) Dolor epigástrico molesto y/o ardor epigástrico molesto (suficientemente severos para impactar actividades habituales) ≥1 día a la semana
Nota Clínica

Los subtipos SDP y SDE pueden superponerse en el mismo paciente. La distinción es útil para orientar el tratamiento: el SDP responde mejor a procinéticos y el SDE a inhibidores de bomba de protones (IBP).

4 Diagnóstico y Pruebas para H. pylori

Estrategia Diagnóstica Inicial

En pacientes con dispepsia no investigada, sin signos de alarma y menores de 55-60 años, las guías internacionales recomiendan la estrategia de "Test and Treat" (probar y tratar) para H. pylori como abordaje inicial. Esta estrategia consiste en realizar una prueba no invasiva para detectar H. pylori y, si es positiva, proceder al tratamiento erradicador sin necesidad de endoscopia previa. Esta aproximación es coste-efectiva en poblaciones con prevalencia de H. pylori superior al 10-20%.

Consideración Importante Previa a las Pruebas

Para evitar resultados falsos negativos, los IBP deben suspenderse al menos 2 semanas antes de cualquier prueba diagnóstica (excepto serología). Los antibióticos y compuestos de bismuto deben suspenderse al menos 4 semanas antes. El incumplimiento de estas indicaciones es la causa más frecuente de falsos negativos.

Métodos Diagnósticos para H. pylori

Prueba Tipo Sensibilidad / Especificidad Indicaciones Principales
Test del Aliento con Urea (UBT C13/C14) No Invasiva >95% / >95% Diagnóstico inicial y confirmación de erradicación. Gold Standard no invasivo.
Antígeno Fecal (Monoclonal) No Invasiva >90% / >95% Alternativa válida al UBT para diagnóstico y confirmación de erradicación.
Serología (IgG anti-H. pylori) No Invasiva 80-90% / 70-80% Útil solo en poblaciones con alta prevalencia o en pacientes con sangrado activo. No sirve para confirmar erradicación.
Test Rápido de Ureasa (RUT) Invasiva (EDA) >90% / >95% Primera elección cuando se realiza endoscopia por otra indicación clínica.
Histología con Biopsia (Tinción de Giemsa) Invasiva (EDA) >95% / >95% Gold Standard general. Permite evaluar gastritis, atrofia, metaplasia intestinal, displasia y cáncer.
Cultivo Bacteriano Invasiva (EDA) 70-90% / >99% Permite pruebas de sensibilidad antibiótica. Indicado tras fracaso de dos líneas de tratamiento.
Prioridad 3 - Importante: Indicaciones de Endoscopia Digestiva Alta (EDA)

La EDA está indicada en: (1) presencia de cualquier signo de alarma, (2) pacientes mayores de 55-60 años con dispepsia de nueva aparición, (3) síntomas refractarios al tratamiento médico óptimo, (4) seguimiento de úlcera gástrica para confirmar cicatrización y descartar malignidad, y (5) vigilancia de lesiones premalignas (atrofia severa, metaplasia intestinal extensa).

5 Manejo de la Dispepsia Funcional

Principios Generales del Tratamiento

El tratamiento de la dispepsia funcional es escalonado, empírico y debe adaptarse al subtipo predominante (SDP o SDE) y a los mecanismos fisiopatológicos subyacentes. La relación médico-paciente, la educación sobre la naturaleza benigna del trastorno y el abordaje de los factores psicosociales son componentes esenciales del tratamiento. Se deben identificar y evitar los alimentos y factores desencadenantes individuales.

Algoritmo de Tratamiento Escalonado

Paso 1: Estrategia "Test and Treat" para H. pylori

Realizar prueba no invasiva. Si es positivo, erradicar y reevaluar síntomas a las 4-8 semanas. La erradicación produce mejoría sintomática en el 10-15% de los pacientes con dispepsia funcional (NNT ≈ 14).

Paso 2: Terapia con IBP (si H. pylori negativo o síntomas persisten)

IBP en dosis estándar una vez al día, 30 min antes del desayuno, durante 4-8 semanas. Más efectivos en el Síndrome de Dolor Epigástrico (SDE). Eficacia modesta (NNT ≈ 9).

Paso 3: Neuromoduladores Centrales (si falla IBP)

Antidepresivos tricíclicos (Amitriptilina 10-25 mg/noche, Imipramina) o Mirtazapina (7.5-15 mg/noche). Modulan la hipersensibilidad visceral y el eje cerebro-intestino. Especialmente útiles en SDE con componente de hipersensibilidad.

Paso 4: Procinéticos y Terapias Complementarias

Procinéticos (Itoprida, Acotiamida, Domperidona) para el SDP. Fitoterapia (STW 5/Iberogast). Terapia psicológica (TCC, hipnoterapia) para casos refractarios con componente psicosocial significativo.

Opciones Farmacológicas

Fármaco / Grupo Dosis Habitual Subtipo Preferente Nivel de Evidencia
IBP (Omeprazol, Esomeprazol, Pantoprazol) 20-40 mg/día, 30 min antes del desayuno SDE Alto (NNT ≈ 9)
Amitriptilina (TCA) 10-25 mg en la noche SDE / Hipersensibilidad visceral Moderado
Mirtazapina 7.5-15 mg en la noche SDP con náuseas y pérdida de peso Moderado
Acotiamida / Itoprida 100 mg 3 veces al día (Acotiamida) SDP (plenitud, saciedad precoz) Moderado
STW 5 (Iberogast) 20 gotas 3 veces al día SDP y SDE Moderado
Recomendación

El tratamiento de la dispepsia funcional debe ser individualizado. La combinación de intervenciones farmacológicas con abordaje psicosocial y educación del paciente produce los mejores resultados a largo plazo. Se debe evitar el uso crónico e injustificado de IBP.

6 Tratamiento Erradicador de H. pylori

Principios Generales del Tratamiento Erradicador

El Consenso Maastricht VI/Florence (2022) y las guías de la ACG recomiendan basar la elección del régimen erradicador en las tasas de resistencia antimicrobiana local, especialmente a la claritromicina y al levofloxacino. En regiones con resistencia a claritromicina superior al 15%, la triple terapia estándar con claritromicina no debe usarse de forma empírica. La duración óptima del tratamiento es de 14 días, ya que supera significativamente en eficacia a los regímenes de 7 o 10 días.

Alerta de Resistencia Antimicrobiana

La resistencia global a la claritromicina supera el 15-20% en muchas regiones de América Latina y Europa. La resistencia al levofloxacino también está aumentando. El fracaso del tratamiento de primera línea ocurre en el 15-25% de los casos cuando no se considera la resistencia local.

Regímenes de Primera Línea (14 días)

Prioridad 1 - Elección Preferente: Terapia Cuádruple con Bismuto (PBMT)

Altamente efectiva (tasas de erradicación >90%), independientemente de la resistencia a claritromicina o metronidazol. Recomendada como primera línea en áreas con alta resistencia a claritromicina.

  • IBP (ej. Omeprazol 20 mg o Esomeprazol 40 mg): 2 veces al día
  • Subsalicilato o subcitrato de Bismuto: 120-300 mg, 4 veces al día
  • Tetraciclina: 500 mg, 4 veces al día
  • Metronidazol: 500 mg, 3-4 veces al día
Prioridad 2 - Alternativa: Terapia Cuádruple Concomitante sin Bismuto

Alternativa eficaz cuando el bismuto no está disponible. Tasas de erradicación del 85-90%.

  • IBP: Dosis estándar, 2 veces al día
  • Claritromicina: 500 mg, 2 veces al día
  • Amoxicilina: 1000 mg, 2 veces al día
  • Metronidazol o Tinidazol: 500 mg, 2 veces al día
Prioridad 3 - Solo en Baja Resistencia: Triple Terapia con Claritromicina

Únicamente en áreas con resistencia a claritromicina documentada <15%. Tasas de erradicación del 70-85%.

  • IBP: Dosis estándar, 2 veces al día
  • Claritromicina: 500 mg, 2 veces al día
  • Amoxicilina: 1000 mg, 2 veces al día (o Metronidazol 500 mg BID en alérgicos a penicilina)

Indicaciones Absolutas de Erradicación de H. pylori

Úlcera péptica activa o cicatrizada (gástrica o duodenal)
Linfoma MALT gástrico de bajo grado
Gastritis atrófica y/o metaplasia intestinal
Resección endoscópica o quirúrgica de cáncer gástrico temprano
Familiar de primer grado de paciente con cáncer gástrico
Dispepsia funcional con H. pylori positivo (estrategia "Test and Treat")
Uso crónico de AINEs o aspirina en pacientes H. pylori positivos
Púrpura Trombocitopénica Inmune (PTI) idiopática
Anemia ferropénica sin causa explicada
7 Complicaciones y Enfermedad Ulcerosa Péptica

Úlcera Péptica Asociada a H. pylori

La úlcera péptica es la complicación más frecuente de la infección por H. pylori. La bacteria es responsable del 90% de las úlceras duodenales y del 70-80% de las úlceras gástricas (el resto se asocia principalmente al uso de AINEs). La erradicación exitosa de H. pylori cura la úlcera, previene su recurrencia (reduciendo la tasa de recidiva del 80% al 5% anual) y disminuye el riesgo de complicaciones como hemorragia, perforación y obstrucción.

90%
Úlceras duodenales asociadas a H. pylori
70-80%
Úlceras gástricas asociadas a H. pylori
5%
Tasa de recidiva ulcerosa tras erradicación exitosa (vs. 80% sin erradicación)

Cascada de Correa y Carcinogénesis Gástrica

La infección crónica por H. pylori puede desencadenar una secuencia de cambios histológicos progresivos en la mucosa gástrica, conocida como la Cascada de Correa, que representa la vía más común hacia el adenocarcinoma gástrico de tipo intestinal. La erradicación de H. pylori detiene la progresión en cualquier etapa y puede revertir la gastritis atrófica, aunque no la metaplasia intestinal establecida.

Gastritis Crónica No Atrófica

Inflamación de la mucosa sin pérdida de glándulas. Estadio inicial y reversible con erradicación de H. pylori.

Gastritis Atrófica Multifocal

Pérdida progresiva de glándulas gástricas. La erradicación puede revertir parcialmente la atrofia en estadios tempranos.

Metaplasia Intestinal

Reemplazo del epitelio gástrico por epitelio de tipo intestinal. Generalmente irreversible. Requiere vigilancia endoscópica periódica.

Displasia → Adenocarcinoma Gástrico

Estadios finales de la cascada. La displasia de alto grado y el cáncer temprano son susceptibles de resección endoscópica (ESD/EMR).

Linfoma MALT y Manifestaciones Extragástricas

El linfoma de tejido linfoide asociado a mucosas (MALT) de bajo grado es una neoplasia de células B que se origina en el tejido linfoide adquirido en la mucosa gástrica como respuesta a la infección por H. pylori. La erradicación de H. pylori es el tratamiento de primera línea y logra la remisión completa en el 60-80% de los casos en estadio temprano (estadio IE1). Las manifestaciones extragástricas con asociación causal comprobada incluyen la Púrpura Trombocitopénica Inmune (PTI) idiopática, la anemia ferropénica de causa no explicada y la deficiencia de vitamina B12.

Alerta Crítica

Toda úlcera gástrica debe ser biopsiada en el momento de la endoscopia inicial (mínimo 6-8 biopsias del borde y base de la úlcera) para descartar malignidad. La úlcera gástrica debe controlarse endoscópicamente a las 8-12 semanas para confirmar la cicatrización completa.

8 Confirmación de Erradicación y Seguimiento

Importancia de Confirmar la Erradicación

La confirmación de la erradicación de H. pylori debe realizarse en todos los pacientes tratados, sin excepción. No se debe asumir el éxito terapéutico basándose únicamente en la mejoría sintomática. Las crecientes tasas de resistencia antimicrobiana hacen que el fracaso terapéutico sea frecuente, y su detección temprana permite iniciar una terapia de rescate oportuna.

Tiempo Óptimo para la Confirmación de Erradicación

La prueba de confirmación debe realizarse al menos 4 semanas después de finalizar el tratamiento antibiótico y tras haber suspendido los IBP durante al menos 2 semanas. Realizarla antes de este período puede generar falsos negativos.

Pruebas para Confirmar la Erradicación

Test del Aliento con Urea (UBT): Prueba de elección. Alta sensibilidad y especificidad en este contexto.
Test de Antígeno Fecal (Monoclonal): Excelente alternativa si el UBT no está disponible.
Endoscopia con Biopsia/RUT: Solo si el paciente requiere endoscopia de seguimiento por otra indicación (ej. control de úlcera gástrica, vigilancia de metaplasia).
Nota: La serología (IgG) NO debe usarse para confirmar erradicación. Los anticuerpos pueden permanecer elevados durante meses o años tras la erradicación exitosa.

Manejo del Fracaso Terapéutico (Terapia de Rescate)

Ante el fracaso del tratamiento de primera línea, se deben seguir principios fundamentales: evitar repetir los mismos antibióticos (especialmente claritromicina y levofloxacino), prolongar la duración a 14 días, y considerar el cultivo con antibiograma para guiar el tratamiento en casos de fracaso repetido.

Línea de Tratamiento Régimen Recomendado Duración
Segunda Línea Terapia Cuádruple con Bismuto (si no se usó en 1ª línea) o Terapia Triple con Levofloxacino (IBP + Amoxicilina + Levofloxacino 500 mg/día) si resistencia a fluoroquinolonas es baja 14 días
Tercera Línea Terapia Dual con Altas Dosis (IBP dosis altas 4 veces/día + Amoxicilina 750 mg 4 veces/día) o régimen guiado por cultivo y antibiograma 14 días
Fracaso Múltiple Cultivo con antibiograma obligatorio. Considerar rifabutina (150 mg 2 veces/día) como opción de rescate en casos seleccionados 10-14 días

Vigilancia Endoscópica a Largo Plazo

Los pacientes con lesiones premalignas documentadas requieren vigilancia endoscópica periódica incluso tras la erradicación exitosa de H. pylori. La frecuencia de la vigilancia depende del grado de riesgo: la gastritis atrófica severa y/o la metaplasia intestinal extensa requieren endoscopia cada 1-3 años. La displasia de bajo grado requiere confirmación histológica y seguimiento estrecho o resección endoscópica. La displasia de alto grado es indicación de resección endoscópica (ESD/EMR) o quirúrgica.

Confirmar erradicación en todos los pacientes tratados (UBT o antígeno fecal)
Suspender IBP 2 semanas antes de la prueba de confirmación
Iniciar terapia de rescate si la erradicación fracasa (evitar antibióticos previos)
Vigilancia endoscópica periódica en pacientes con lesiones premalignas
Educación del paciente sobre adherencia al tratamiento y signos de alarma
Seguimiento regular con el médico tratante
Recomendación Final

El manejo integral de la dispepsia y la infección por H. pylori requiere un enfoque sistemático: identificar signos de alarma, aplicar la estrategia "Test and Treat" en pacientes apropiados, seleccionar el régimen erradicador según la resistencia local, confirmar siempre la erradicación y establecer un plan de vigilancia individualizado según el riesgo de cada paciente.

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